Archive for Enero 2009
LA MENOPAUSIA Y LOS BOCHORNOS
Cuando las mujeres quieren tomar un medicamento para los síntomas de la menopausia pero no desean tomar hormonas, hay ciertos antidepresivos y otros medicamentos que pueden ayudarlas. Pero el problema es que estos medicamentos tienen efectos colaterales y se sabe muy poco con respecto a su seguridad al tomarlos a largo plazo y no funcionan tan bien como las hormonas.
Al parecer los medicamentos “no hormonales” no son la mejor elección para las mujeres con bochornos, pero eso dejaría sin una opción óptima a la mayoría de las mujeres que buscan una alternativa segura a los estrógenos y que están cansadas de tomar agua fría, vestir ropa delgada y encender el aire acondicionado.
Los investigadores estiman que el 50 por ciento de las mujeres tienen bochornos durante la menopausia y que el 20 por ciento de aquellas buscan tratamiento. Los bochornos, una sensación repentina estar acalorada, con sudoraciones y enrojecimiento de la cara, pueden ocurrir repetidamente, día y noche. Pueden alterar el sueño y persistir por años, a veces hasta décadas.
Las hormonas, una vez populares, cayeron en desgracia en el año 2002 cuando un estudio muy importante del gobierno de los Estados Unidos encontró un pequeño pero significativo aumento en el riesgo de aparición de coágulos sanguíneos, embolia, ataques cardiacos y cáncer de mama. Antes de eso, los médicos recomendaban libremente las hormonas, con el criterio de que mejoraría los síntomas de la menopausia y creyendo que también ayudaba a prevenir los ataques cardiacos y otros problemas. El estudio del 2002 destruyó esas creencias y las ventas de hormonas cayeron casi el 50 porciento.
En la actualidad se están usando otros medicamentos para los bochornos. Hasta no hace mucho, había poco interés en estudiarlos minuciosamente, debido a que las hormonas trabajan tan bien para la mayoría de las mujeres.
Un reportaje basado en una revisión de 43 estudios de varios medicamentos “no hormonales” que se están usando para los bochornos, se vio que la mayoría fue aprobada para otros propósitos. Los medicamentos incluyen medicamentos antidepresivos: paroxetina, venlafaxina, fluoxetina y citalopran, los antihipertensivos clonidina y el medicamento para las convulsiones gabapentina. Algunos empezaron a usarse para menopausia debido a que mujeres que los estaban tomando para otros propósitos, le dijeron a sus médicos que es tos medicamentos les mejoraba los bochornos.
Los investigadores también examinaron estudios con relación a la soya, que contiene estrógenos de la planta llamados isoflavonas y son promocionados como tratamiento “natural” para los bochornos.
Ninguno de los medicamentos mencionados han sido aprobados para tratar los bochornos, y solamente las hormonas han sido aprobadas para ese propósito. Pero los médicos son libres de recetar medicamentos para cualquier uso que ellos vean que sirven y muchos recomiendan los medicamentos o soya para los bochornos, basados en estudios o en su experiencia con los pacientes.
Los investigadores encontraron que los antidepresivos y la clonidina aparentan reducir los bochornos alrededor de uno por día y la gabapentina alrededor de dos por día. Para las mujeres con muchos bochornos, no hay mucha mejoría, pero estos medicamentos pueden mejorar la severidad.
Aunque las hormonas causan un pequeño incremento del riesgo de cáncer de mama y ataque cardiaco, el usarlas por un tiempo corto (3 a 5 años) en las mujeres que tienen bochornos severos, puede ser la mejor opción. Las mujeres que han tenido cáncer de mama, definitivamente no deben usar hormonas.
Dentro de los antidepresivos, la paroxetina parece tener la más fuerte evidencia de beneficio. El problema es que hay muy pocos estudios confiables sobre el uso de medicamentos para bochornos, aunque la mayoría fueron bien hechos, pero han sido muy pequeños o muy cortos para ser concluyentes.
Add comment Enero 28, 2009
GINECOMASTIA: AGRANDAMIENTO DE LOS PECHOS EN EL HOMBRE
La ginecomastia es una condición donde los pechos de los hombres son palpables, el tamaño es variable y se localiza generalmente bajo los pezones. Se presenta en un lado o en ambos y puede producir hipersensibilidad o dolor.
Algunos jóvenes o adultos tienen grasa en sus pechos lo que hace parecer como si fuera aumento de tamaño de las glándulas mamarias, a esto se llama pseudo-ginecomastia.
La ginecomastia generalmente es causada por un cambio en las hormonas durante la pubertad o el envejecimiento. Las hormonas son químicamente producidas por las glándulas del cuerpo como ser tiroides, testículos u ovarios. La ginecomastia puede ser producida por los cambios en el balance de dos hormonas: los estrógenos (hormona sexual femenina) y la testosterona (hormona sexual masculina) donde hay aumento en la producción de estrógeno, poca producción de testosterona o aumento de la conversión de testosterona a estrógenos en tejidos periféricos. La producción de estrógenos en los hombres se realiza en un 15% en los testículos y el resto viene de la conversión de testosterona a estrógenos en el tejido graso, por eso se da mas en los gorditos.
Otras causas de ginecomastia pueden ser el uso de ciertos medicamentos (10 a 20%), hipogonadismo primario (10%) tumores de testículos o glándulas suprarenales (menos del 3%). Con menor frecuencia la ginecomastia es causada por cirrosis hepática, bebidas alcohólicas, enfermedad de los riñones, hipertiroidismo etc.
Es importante saber cuanto tiempo ha tenido el agrandamiento de los pechos, si son sensible o dolorosos (dolor significa crecimiento), que medicamentos esta tomando y las enfermedades que ha tenido,
La ginecomastia es muy común en: los niños recién nacidos (60 a 90%) debido al paso de estrógenos a través de la placenta, durante la pubertad (60%) porque la producción de estrógenos aumenta mas temprano que la de testosterona y en la tercera edad (35 a85%) cuando disminuye la producción de testosterona. Este agrandamiento es fisiológico (no patológico) y generalmente desaparece por si solo en los adolescentes después de 6 meses, aunque puede durar hasta 3 años. Sin embargo la ginecomastia en hombres jóvenes o adultos, debe ser estudiada con mas profundidad porque seguramente se debe a alguna enfermedad.
El cáncer de glándula mamaria en hombres es muy raro, no crece debajo del pezón como el tejido mamario de la ginecomastia que se desarrolla en esta área. El cáncer de mama se siente diferente que el tejido mamario de la ginecomastia. Ante la sospecha hay que realizar una mamografía y biopsia.
En la mayoría de los casos no hay que hacer ningún tratamiento y solamente hay que controlar el tamaño de los pechos cada 3 meses. En el 90% de los casos el agrandamiento desparece en menos de 3 años.
A veces el problema se resuelve si deja de tomar el medicamento que esta causando la ginecomastia o deja de usar la droga (marihuana) que esta causando el agrandamiento.
Ocasionalmente se pueden usar medicamentos para tratar la ginecomastia, especialmente cuando hay dolor o hipersensibilidad. El medicamento puede disminuir de tamaño a la glándula mamaria pero no de una manera efectiva.
La cirugía de reducción mamaria esta indicada solamente cuando ha pasado mucho tiempo con la ginecomastia y e
ésta se fibrosado (endurado) o cuando psicológicamente el adolescente se vea muy afectado.
El tratamiento es mandatorio solamente cuando la ginecomastia es causada por una enfermedad o un tumor.
2 comments Enero 23, 2009
LAS HORMONAS Y LA PRESIÓN ALTA
La hipertensión, o presión sanguínea alta, es una de las principales causas de las enfermedades cardiovasculares que, con el tiempo, pueden producir la muerte. La hipertensión aumenta de manera importante el riesgo de que las personas sufran un ataque cardiaco, un derrame o una falla renal; se le da el nombre de “asesino silencioso” porque la gente con presión alta puede no tener ningún síntoma. La sangre, a medida que circula por los vasos sanguíneos, ejerce una fuerza sobre las paredes de las arterias. Esta fuerza es la que se denomina presión sanguínea o presión arterial. La medida de la presión sanguínea incluye dos mediciones y se escribe, por ejemplo, como 120/80 mm Hg. El primer número es la presión sistólica, o sea la presión sanguínea a medida que el corazón se contrae. El segundo número es la presión diastólica, que representa la presión cuando el corazón reposa entre contracciones. Hipertensión sucede cuando la presión sanguínea sube por encima de los niveles normales. La presión sanguínea normal es de menos de 120/80 mm Hg. Si una persona tiene la presión sistólica entre 120 a 139 mm Hg o la presión diastólica entre 80 a 89 mm Hg, entonces se la considera como “prehipertensa”. Si la presión sanguínea es de 140/90 mm Hg de manera constante, se considera que tiene hipertensión.
En los Bolivia, existen miles de personas adultas que sufren de hipertensión. La cantidad de personas que tienen hipertensión va subiendo a medida que aumentan los años.
Pero, ¿cuál es la causa de la hipertensión? Sabemos que hay dos tipos de hipertensión: primaria (esencial) y secundaria. La mayoría de los hipertensos padecen del tipo primaria. Aunque se desconoce la causa de la hipertensión primaria o esencial, se sabe que hay aspectos hereditarios y ambientales, tales como consumir mucha sal, tener exceso de peso, fumar e ingerir bebidas alcoholicas en exceso, que son factores contribuyentes. Las hormonas producidas por los riñones y en los vasos sanguíneos desempeñan un papel importante en el comienzo y continuación de la hipertensión primaria. La hipertensión secundaria ocurre cuando se presentan otras enfermedades, tales como la insuficiencia renal y ciertos trastornos hormonales, tales como el síndrome de Cushing. La hipertensión secundaria también puede ser causada por hormonas esteroideas que se empleen para tratar otras enfermedades.
Aunque la hipertensión primaria no tiene cura, hay más de 80 medicamentos distintos para disminuir la presión alta. Los medicamentos en la mayoría de los casos se recetan conjuntamente con un cambio en el estilo de vida. Según la causa, hay circunstancias en las que la hipertensión puede ser curada por cirugía o por medicamentos que afecten hormonas específicas en el cuerpo.
Cuando se realiza el diagnóstico de hipertensión por parte del médico, la persona que lo padece puede controlarla con medicamentos y cambios en su estilo de vida. A partir de ese momento es importante revisarse la presión en casa de manera periódica para saber qué efecto está teniendo el tratamiento. El objetivo es reducir la presión sistólica a menos de 140 mm Hg y reducir la diastólica a menos de 90 mm Hg. Cuando se padece de diabetes o de enfermedad de los riñones, la meta debe ser reducir su presión a menos de 130/80 mm Hg.
Hay ciertas cambios que se pueden realizar para mejorar el estilo de vida y mantener una presión arterial normal:
• Mantener un peso saludable (índice de masa corporal de 19 a 24.9).
• Disminuir la cantidad de grasa saturada y grasa total en la alimentación. Comer frutas, verduras y productos lácteos de poca grasa.
• Reducir la sal en las comidas.
• Mantener una actividad física (por ej., caminar rápido) de por lo menos 30 minutos al día, casi todos los días de la semana.
• Limitar la ingesta de alcohol (Los hombres deben limitarse a 2 copas por día y las mujeres y personas de bajo peso limitarse a 1 copa por día).
Add comment Enero 13, 2009
COMO AFRONTAR UNA ENFERMEDAD TERMINAL
Cuando yo era niño y mi madre me llevaba al doctor, uno de los cuadros con el que el médico adornaba su sala de espera y más me gustaba era una alegoría de la medicina representada por un médico luchando desesperadamente contra un esqueleto para rescatar a una mujer joven del abrazo de la calavera. Lo que yo veía era la acción valiente y heroica realizada por el profesional.
Así fue como identifiqué por primera vez a la muerte: como el enemigo jurado del paciente, el médico y la medicina.
Los objetivos de la medicina son preservar la salud y curar o aliviar la enfermedad, ¿pero en dónde aparece la muerte?, se trata de un fenómeno biológico universal, quizá al único al que ningún ser humano ha escapado o puede aspirar a escapar en el futuro. Si agregamos a los objetivos de la medicina la lucha contra la muerte, automáticamente la trasformamos como una actividad dirigida fatalmente al fracaso.
Cuando la mamá que tuve en mi año de intercambio en los Estados Unido y amiga hasta la actualidad, está luchando su última batalla debido a un cáncer enfermedad terminal, quiero reflexionar un poco sobre el comportamiento del ser humano frente a la muerte próxima.
Asumir con serenidad una enfermedad crónica terminal significa aprender a convivir con el dolor físico y emocional. Cuando el médico determina y comunica el diagnóstico, el pánico que genera abandonar este mundo no es más que un signo evidente del miedo a lo desconocido. Por eso las personan que se apoyan en sus creencias religiosas o que tienen fe en la existencia de la continuidad más allá de la vida terrenal, afrontan con mayor entereza la muerte.
Después de la primera impresión es fácil pensar que la enfermedad se debe a un castigo por un mal comportamiento, error, o alguna falta grave que uno haya cometido, por eso viene el sentimiento de culpa y de resentimiento, pero aunque resulte terrible y difícil, hay que aprender a vivir con la amenaza continua de la muerte. El camino hacia la superación de la certeza del final de la existencia, está lleno de sentimientos molestos y negativos como ser ansiedad, duda, depresión, rabia, hostilidad, culpa, vergüenza, pero finalmente debe venir la aceptación.
Una educación más sincera y explicativa sobre la muerte nos ayudaría a enfrentar con mayor serenidad el final de la existencia terrenal. El enfermo debe aprender a vivir con la incertidumbre de su futuro, sin embargo, el mejor consejo que se le puede dar, es olvidarse completamente del pasado y del futuro y centrarse únicamente en el presente, vivir y aprovechar al máximo los pequeños momento de placer, como ser los encuentros con los amigos y la familia.
Muchas veces la persona no sabe que su situación es terminal, porque tanto el médico como la familia le ocultan la información. Pero aunque perciba la gravedad de su enfermedad y considere internamente la idea de la muerte, los que lo rodean esperan que actúe como si no lo supiera. No se le permite expresar libremente su depresión o su rabia, estos sentimientos lo llenan de culpa y lo hacen sentir aislado. El hecho de que la muerte sea una experiencia personal e individual no significa que el enfermo deba pasar sus últimos momentos en una situación de angustia y desolación.
Participando de los últimos meses, semanas o días de un ser querido, la familia experimenta una anticipación de la propia muerte. La muerte representa la separación y el abandono. La familia puede pasar por una etapa de negación, rechazando la próxima llegada de la muerte y dejando al familiar en manos del equipo de salud, pensando que es lo mejor que se puede hacer, el equipo médico, a su vez, espera que sea la familia la que se haga cargo, ante lo cual la persona enferma puede terminar abandonada sin quererlo. Es frecuente también que la familia traslade su sentimiento de culpa al médico, y lo acuse de haber hecho poco o nada por el paciente.
Llegar a una muerte serena y sin sufrimientos es una tarea compartida entre el médico, el paciente y su familia, y requiere por lo tanto un dialogo constante y honesto.
La muerte se ha desplazado desde la intimidad de los hogares a los centros hospitalarios, sin que estos reúnan las condiciones adecuadas para asegurarles a las personas una muerte digna.
Las obligaciones actuales del médico comprenden no prolongar innecesariamente el proceso de morir, decirle la verdad al enfermo con respecto a la gravedad de su situación, si este se lo solicita, y facilitar una elección inteligente para el paciente presentándole con veracidad las alternativas de tratamiento y lo que puede esperar de ellas.
Add comment Enero 8, 2009
El diccionario médico describe la menstruación como una descarga fisiológica, cíclica, de sangre y tejidos mucosos proveniente de un útero no embarazado a través de la vagina.